Para conseguir los mejores precios al dejar un coche en un parking, lo mejor es seguir el viejo consejo que nos daba el recordado Manuel Luque: Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo. Y es que buscar y comparar siempre ha sido la clave para conseguir los mejores precios. 

Algunas personas creen que todos los parkings tienen exactamente el mismo precio, lo cual no es cierto. Existe libertad a la hora de fijar el precio de la estancia de vehículos, así como para ofrecer tarifas de oferta para largas estancias o para alquileres mensuales. Y no todos los establecimientos tienen ni los mismos precios ni los mismos servicios. Por ejemplo, aunque son cada vez menos, siguen existiendo empresas que cierran a ciertas horas de la noche, sobre todo en ciudades o pueblos pequeños, mientras que otras permanecen abiertas las veinticuatro horas del día.  

Para poder comparar lo más fácil es ver los precios en las Webs de los negocios. Esto es tan importante que muchos viajeros descartan los parkings de los cuales no pueden conocer previamente el precio a través de la Web. Por eso, los negocios se van poniendo las pilas en este tema y cada vez están más presentes en Internet. Comparar los precios nos permite saber qué parking es más barato para el tipo de servicio que necesitamos. Porque un parking puede tener más barata la hora, pero igual es más caro si queremos dejar el coche durante varios días.  

Una forma de ahorrar es reservando el parking por adelantado. No es que nos vayan a hacer un descuento por esto, pero sí que nos vamos a evitar llegar al parking elegido y encontrarnos con que no hay plazas y tenemos que dar vueltas para buscar otro, gastando gasolina y acabando, tal vez, en uno mucho más caro. Al tener una reserva solo tenemos que ir directamente al lugar indicado y aparcar, sin gastos inútiles que consumen combustible, contaminan y nos ponen de muy mal humor. 

Pero ¿qué pasa en los aeropuertos? Hasta hace poco solo era posible aparcar en los aparcamientos oficiales que estaban en sus instalaciones, pero hoy no es así. En Lavacolla aeropuerto, por ejemplo, el cliente elige si dejar su coche en el parking oficial o si optar por las opciones de bajo precio que le ofrecen un servicio excelente para trasladarse al aeropuerto.